Declaración LMDC

DECLARACIÓN DE LA

Cumbre Ministerial del Grupo de Países en vías de Desarrollo de Ideas Afines LMDC 

DECLARACIÓN MINISTERIAL DE LMDC

  1.       Introducción

El Estado Plurinacional de Bolivia acogió la reunión ministerial de Países en Vías de Desarrollo de Ideas Afines (LMDC, por sus acrónimos en inglés) de manera virtual el 18 de octubre de 2021. Su excelencia, el Ministro de Ambiente y Agua del Estado Plurinacional de Bolivia Juan Santos Cruz, inauguró el encuentro. La reunión fue convocada para reunir perspectivas sobre el camino a seguir para el 26º período de sesiones de la Conferencia de las Partes de la CMNUCC (COP 26).

2.         La historia de promesas incumplidas socava el sistema multilateral

Queremos traer a colación que las negociaciones que condujeron al Acuerdo de París, que iniciaron el año 2011, se dieron sobre la base de que los países desarrollados acordaron contraer nuevas obligaciones de reducción de emisiones entre 2013 y 2020, en el marco del segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto. Lamentablemente, los retrasos en la ratificación en los que incurrieron muchos países desarrollados, hicieron que la Enmienda de Doha al Protocolo de Kioto para su segundo período de compromiso, entrara en vigor solo el último día de 2020.  

Los países desarrollados también habían acordado en Doha el 2012 revisar sus objetivos de reducción de emisiones para fines de 2014 y elevar su nivel de ambición.  No solo no se elevó el nivel de ambición, sino que los países desarrollados de hecho han aumentado sus emisiones entre el periodo 1990 y 2020. Esto, junto con la negativa de algunos países desarrollados a asumir nuevos objetivos en virtud del Protocolo de Kioto, pone en relieve su falta de ambición de mitigación. 

En cuanto a la asunto de la entrega de financiamiento climático, los países desarrollados acordaron en 2010 movilizar USD 100 mil millones por año para 2020. Lamentablemente, también en este caso no han llegado a cumplir con el acuerdo. En París, el cronograma de 2020 para cumplir con los USD 100 mil millones se cambió a 2025, sin garantía de que se alcance o de que se plantee una mayor ambición, mientras que al mismo tiempo se solicita a los países en desarrollo que aumenten su ambición en las acciones climáticas.

Estos incumplimientos de los compromisos acordados por los países desarrollados socavan la confianza en el sistema multilateral.

  • Sobre el Acuerdo de París

Recordamos que el Acuerdo de París fue un delicado consenso entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo, en virtud de lo cual los países en desarrollo trataron de preservar la Convención y evitar nuevas desigualdades. Como grupo de países que constituyen el LMDC desempeñamos un papel clave en la configuración de un equilibrio político muy delicado. Evitamos la reescritura de la Convención. Nos aseguramos de que el Acuerdo de París mejore la aplicación de la Convención y refleje sus elementos clave – mitigación, adaptación, financiamiento, tecnología y creación de capacidades, – en lugar de ser un acuerdo de mitigación vacante de medios de aplicación o de apoyo a los países en desarrollo. Logramos garantizar que se mantuviera la diferenciación entre los países desarrollados y los países en desarrollo en los principales elementos del Acuerdo de París, ya que los dos grupos de países tienen una responsabilidad diferente con respecto al cambio climático y capacidades diferentes para abordarlo.

Nos aseguramos de que el Acuerdo de París se aplique sobre la base de los principios de equidad y responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas (CBDR-RC) y que estos también se reconozcan y operen en áreas clave del Acuerdo.

Garantizamos que el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, objetivos importantes de los países en desarrollo, se reflejen en el contexto de acción  de los mismos en algunas esferas clave. También nos aseguramos de que los países desarrollados tomaran la iniciativa en la mitigación y cumplieran con su obligación de proporcionar apoyo financiero a los países en desarrollo.

  • Llamado inequitativo de Cero Neto para 2050

A pesar de la falta de ambición mostrada en el período anterior a 2020, así como en sus NDC del Acuerdo de París, los principales países desarrollados ahora están presionando para cambiar los objetivos del Acuerdo de París, e impulsar que todos los países adopten objetivos de Cero Neto para 2050. Este nuevo «objetivo» en el que se está avanzando, va en contra del Acuerdo de París y es contrario a la equidad y a la justicia climática.

Las demandas de emisiones «Cero Netas» para todos los países para 2050, exacerbarán aún más las desigualdades existentes entre los países desarrollados y los países en desarrollo.

El Acuerdo de París se refiere al logro de un equilibrio entre las emisiones y la eliminación por sumideros, en la segunda mitad de este siglo, como una aspiración mundial y no como objetivos nacionales para todos los países. El logro de esta aspiración mundial se basa en la equidad y el CBDR, en el contexto de garantizar el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza en los países en desarrollo y teniendo en cuenta la equidad. Esto significa que la responsabilidad histórica por la predominante mayoría de emisiones antropógenas acumulativas desde la Revolución Industrial generadas por los países desarrollados, debe reconocerse plenamente como un elemento clave para determinar cómo se logrará equitativamente esa aspiración mundial. De hecho, el informe más reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático sobre «La Base de la Ciencia Física» reveló que las emisiones acumulativas históricas son la causa de la crisis climática que el mundo enfrenta hoy en día.

Durante su propia fase de industrialización, los países desarrollados han utilizado en exceso su espacio nacional de carbono y el de los países en desarrollo. Ignorar estas emisiones de carbono acumulativas históricas y per cápita, al no reflejarlas en sus compromisos actuales de reducción de emisiones bajo el Acuerdo de París y al promover objetivos cero neto distantes para ellos mismos, equivale a fomentar la injusticia y la inequidad del carbono. Los países desarrollados deberían, en reconocimiento de ese acumulado histórico y per cápita de emisiones de carbono, dejar el resto del espacio atmosférico para el desarrollo de los países en desarrollo, y trazarse el objetivo de su completa descarbonización dentro de esta década. Si continúan emitiendo y ocupando más espacio atmosférico durante los próximos 30 años, los objetivos globales de la AP y el objetivo de la Convención no se cumplirán. 

  • Las Crisis Múltiples del Cambio Climático, la Salud y la Recuperación Económica

Ahora somos testigos de una combinación sin precedentes de múltiples crisis en el mundo, que son particularmente devastadoras para el mundo en desarrollo.

La pandemia de COVID-19 y sus impactos en la salud de las personas y la economía, han pasado una factura mayor en los países en desarrollo. Las respuestas a esta situación han significado la desviación de los presupuestos nacionales y el aumento de los préstamos para muchos países en desarrollo, lo que ha aumentado el nivel de endeudamiento. Esto, junto con la desigualdad en materia de vacunas entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo y la crisis económica continua y cada vez más profunda en los países en desarrollo, han agravado los desafíos de garantizar el desarrollo sostenible, erradicar la pobreza y hacer frente al cambio climático, especialmente a raíz de los devastadores efectos adversos de las inundaciones, las sequías y otros efectos climáticos.

Como reveló la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), muchos países en desarrollo ya no pueden lograr sus ambiciones establecidas en la Agenda 2030 y el Acuerdo de París debido a la pandemia. El cumplimiento de esas ambiciones requerirá la cooperación internacional entre el Norte y el Sur en una escala coordinada y sin precedentes, a través de una serie de desafíos económicos, sociales y ambientales profundamente interconectados, con estimaciones de que las inversiones adicionales necesarias ascenderán a un mínimo del 2% del PIB mundial anual (más de USD 1,7 billones por año) para los próximos decenios.

  • Honrando las obligaciones existentes en virtud de la CMNUCC y la Convención Marco de París

Reconocer los desafíos actuales que enfrentan los países en desarrollo requiere una cooperación multilateral intensificada, no una intensificación de la competencia económica y geopolítica mundial y las guerras comerciales.

Esto incluye, en particular, que los países desarrollados cumplan con sus obligaciones de larga data en virtud de la CMNUCC y el Acuerdo de París, incluida la provisión de financiamiento climático, transferencia de tecnología y creación de capacidades para los países en desarrollo.

Esto también requiere que los países desarrollados presenten en la COP 26 una hoja de ruta clara con un componente de financiamiento público significativo sobre sus obligaciones existentes continuas para movilizar al menos USD 100 mil millones por año desde 2021 hasta 2025. Los países desarrollados deben aumentar la ambición de este objetivo colectivo e iniciar urgentemente el proceso dentro de la CMNUCC para establecer el nuevo objetivo colectivo cuantificado de apoyo financiero que deben proporcionar los países desarrollados a los países en desarrollo lo antes posible, incluida una hoja de ruta detallada que describa los hitos para establecer el objetivo antes de 2025. Para que los países en desarrollo mejoren su ambición, los países desarrollados deben proporcionar un mayor apoyo.

Además, las medidas coercitivas unilaterales contra los países en desarrollo y las propuestas de los países desarrollados para introducir medidas unilaterales de ajuste de las fronteras de carbono en nombre de las respuestas al cambio climático, son discriminatorias para los países en desarrollo y violan las reglas del comercio internacional, así como los principios de equidad y las disposiciones de la CMNUCC. Es necesario oponerse enérgicamente a estas medidas, ya que van en detrimento de la cooperación multilateral.

  • Unidad del LMDC y todos los demás

La unidad y fuerza de la LMDC es fundamental en las negociaciones de la CMNUCC para preservar el interés del Sur Global en la lucha contra el cambio climático.

Nuestro objetivo general es garantizar que nuestro espacio de políticas nacionales no se vea restringido a medida que abordamos los desafíos del cambio climático y cumplimos plenamente con nuestra obligación en virtud de la CMNUCC y su Acuerdo de París, mientras continuamos garantizando el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza en nuestros países.

Nuestros éxitos hasta ahora solo han sido posibles con un sólido equipo de negociadores y el apoyo de la Red del Tercer Mundo (Third World Network) que ha actuado como el secretariado de la LMDC. Debemos seguir brindando un fuerte apoyo a nuestro equipo negociador. Además, debemos asegurar recursos a la Red del Tercer Mundo para que puedan continuar apoyando nuestros esfuerzos.

Los Ministros de la LMDC expresaron su profunda gratitud al Estado Plurinacional de Bolivia por albergar la reunión Ministerial de la LMDC y esperaban con interés su próxima reunión ministerial en la COP26. Los Ministros de la LMDC también expresaron su pleno apoyo a la Presidencia de la COP26 y su voluntad de trabajar estrecha y constructivamente con todas las demás Partes y actores interesados hacia una COP26 exitosa a través de un proceso multilateral que se lleve a cabo de manera abierta y transparente, inclusiva, impulsada por las Partes y basada en conductas de consenso.